Huesca se enfrentó a Real Zaragoza en un derbi aragonés que prometía ser intenso y emocionante. El partido comenzó con un ritmo frenético, con ambos equipos buscando el gol. Anduvo cerca de lograrlo Toni Moya, delantero del Real Zaragoza, con un disparo que golpeó el larguero y dejó a los seguidores del Huesca con la boca abierta. El marcador final fue de 1-1, un resultado que tal vez fuera lo más justo. La SD Huesca había llegado al partido con la intención de sumar tres puntos, pero el empate les deja con un sabor agridulce. So, el equipo de Huesca debe seguir trabajando para mejorar su posición en la clasificación. El disparo de Toni Moya será recordado como uno de los momentos más emocionantes del partido. Con 1-1 en el marcador, el tremendo zurdazo del centrocampista del equipo zaragozano golpeó el larguero y el balón bajó hacia el suelo igual que subió hacia el cielo la pelota de tenis de ‘Match Point’. La película ‘Match Point’, de Woody Allen, empieza con una imagen a cámara lentísima, en la que una pelota golpea la red, se eleva trazando una línea perfectamente perpendicular... hasta que la imagen se congela sin saber de qué lado caerá y quién, por tanto, se llevará el partido. Algo así sintieron los seguidores del Real Zaragoza y de la SD Huesca con el disparo de Toni Moya cuando el derbi aragonés agonizaba. El Huesca debe seguir adelante y buscar sumar puntos en los próximos partidos. But, por ahora, el empate contra Real Zaragoza es un resultado que debe ser asumido. El equipo de Huesca tiene que seguir trabajando para mejorar su posición en la clasificación.