Huesca, el equipo azulgrana, ha pedido perdón a su afición después de una temporada complicada que terminó con el descenso de categoría. El presidente Agustín Lasaosa y su consejero delegado, Ricardo Mur, han hecho autocrítica y han afeado el comportamiento de algunos jugadores. La temporada ha sido dura y dolorosa para la familia azulgrana, pero Lasaosa ha destacado que el bagaje de estos años es para estar orgullosos. El equipo ha estado 16 años en Segunda y dos en Primera, y ahora busca volver a la categoría profesional. Andando el tiempo, el consejero delegado ha definido el descenso como un fracaso, pero ha añadido que el club está más fuerte que nunca. El compromiso es total, y el objetivo es devolver al Huesca al fútbol profesional. El director deportivo, Javier Sanz, tiene todos los poderes deportivos y económicos para confeccionar una plantilla potente. So, el Huesca tendrá uno de los mayores presupuestos de la categoría, aunque se prevén pérdidas económicas para la siguiente campaña. But, el consejero delegado ha subrayado que se dejará la vida para que el Huesca vuelva a Segunda División. El club terminará la Ciudad Deportiva con el nuevo edificio, y el presidente ha agradecido el apoyo de los aficionados. La afición ha sido fundamental para el equipo, y el presidente ha pedido perdón por no haber podido cumplir con las expectativas. El Huesca busca volver a ser competitivo, y el presidente ha destacado que el equipo está muy vivo. El compromiso es total, y el objetivo es claro: volver a Segunda División.